{"id":4970,"date":"2020-01-02T08:08:26","date_gmt":"2020-01-02T13:08:26","guid":{"rendered":"https:\/\/www.jcvignoli.com\/blog\/?p=4970"},"modified":"2020-12-09T11:50:30","modified_gmt":"2020-12-09T16:50:30","slug":"las-pinturas-rupestres-de-el-raudal-du-guaviare-en-colombia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.jcvignoli.com\/blog\/es\/2020\/las-pinturas-rupestres-de-el-raudal-du-guaviare-en-colombia","title":{"rendered":"Las pinturas rupestres del Raudal del Guaviare en Colombia"},"content":{"rendered":"<div id=\"ez-toc-container\" class=\"ez-toc-v2_0_82_2 ez-toc-wrap-center counter-hierarchy ez-toc-counter ez-toc-grey ez-toc-container-direction\">\n<div class=\"ez-toc-title-container\">\n<p class=\"ez-toc-title\" style=\"cursor:inherit\">Contents<\/p>\n<span class=\"ez-toc-title-toggle\"><\/span><\/div>\n<nav><ul class='ez-toc-list ez-toc-list-level-1 ' ><li class='ez-toc-page-1 ez-toc-heading-level-2'><a class=\"ez-toc-link ez-toc-heading-1\" href=\"https:\/\/www.jcvignoli.com\/blog\/es\/2020\/las-pinturas-rupestres-de-el-raudal-du-guaviare-en-colombia\/#La_Serrania_La_Lindosa\" >La Serran\u00eda La Lindosa<\/a><\/li><li class='ez-toc-page-1 ez-toc-heading-level-2'><a class=\"ez-toc-link ez-toc-heading-2\" href=\"https:\/\/www.jcvignoli.com\/blog\/es\/2020\/las-pinturas-rupestres-de-el-raudal-du-guaviare-en-colombia\/#Las_pinturas_rupestres_del_Guaviare\" >Las pinturas rupestres del Guaviare<\/a><\/li><li class='ez-toc-page-1 ez-toc-heading-level-2'><a class=\"ez-toc-link ez-toc-heading-3\" href=\"https:\/\/www.jcvignoli.com\/blog\/es\/2020\/las-pinturas-rupestres-de-el-raudal-du-guaviare-en-colombia\/#Volviendo_a_12000_anos_en_el_pasado_en_Cerro_Azul_y_Cerro_El_Raudal\" >Volviendo a 12.000 a\u00f1os en el pasado en Cerro Azul y Cerro El Raudal<\/a><\/li><li class='ez-toc-page-1 ez-toc-heading-level-2'><a class=\"ez-toc-link ez-toc-heading-4\" href=\"https:\/\/www.jcvignoli.com\/blog\/es\/2020\/las-pinturas-rupestres-de-el-raudal-du-guaviare-en-colombia\/#Toda_una_vida_de_trabajo_cientifico_destruida_por_la_ciencia\" >Toda una vida de trabajo cient\u00edfico destruida por la ciencia<\/a><\/li><li class='ez-toc-page-1 ez-toc-heading-level-2'><a class=\"ez-toc-link ez-toc-heading-5\" href=\"https:\/\/www.jcvignoli.com\/blog\/es\/2020\/las-pinturas-rupestres-de-el-raudal-du-guaviare-en-colombia\/#Cuevas_y_chamanes\" >Cuevas y chamanes<\/a><\/li><li class='ez-toc-page-1 ez-toc-heading-level-2'><a class=\"ez-toc-link ez-toc-heading-6\" href=\"https:\/\/www.jcvignoli.com\/blog\/es\/2020\/las-pinturas-rupestres-de-el-raudal-du-guaviare-en-colombia\/#Es_bueno_hablar_de_eso_mejor_visitar\" >Es bueno hablar de eso, mejor visitar<\/a><\/li><\/ul><\/nav><\/div>\n<p>Si nunca ha o\u00eddo hablar del Departamento de Guaviare en Colombia, no se culpe. Que yo sepa, no hay ninguna agencia de viajes que incluya esta regi\u00f3n en su men\u00fa, ya que todav\u00eda tiene una reputaci\u00f3n sombr\u00eda. Los colombianos lo temen, resultado de cincuenta a\u00f1os de guerra civil. Y en parte tienen raz\u00f3n, porque hay que tener cuidado, al menos <a href=\"\/blog\/2019\/sur-les-hasards-de-la-route-de-la-cocaine-et-de-la-revolution\">cuando se va al centro del departamento de Guaviare<\/a>. Los \u00fanicos colombianos que se encuentran all\u00ed, salvo contadas excepciones, vinieron en busca de trabajo.<\/p>\n<h2 style=\"text-align: left;\"><span class=\"ez-toc-section\" id=\"La_Serrania_La_Lindosa\"><\/span>La Serran\u00eda La Lindosa<span class=\"ez-toc-section-end\"><\/span><\/h2>\n<p><a href=\"https:\/\/www.jcvignoli.com\/blog\/wp-content\/uploads\/serrania-la-lindosa-guaviare-colombia.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-2722 size-thumbnail\" src=\"https:\/\/www.jcvignoli.com\/blog\/wp-content\/uploads\/serrania-la-lindosa-guaviare-colombia-150x150.jpg\" alt=\"Serrania la Lindosa Guaviare Colombia\" width=\"150\" height=\"150\" \/><\/a>Sin embargo, detenerse all\u00ed ser\u00eda perderse una de las regiones m\u00e1s formidables de Colombia. Y, sin embargo, Colombia tiene muchos lugares m\u00e1gicos; pero el Guaviare tiene sabor a piedra cruda despu\u00e9s de la lluvia, a inmensos \u00e1rboles amaz\u00f3nicos que estiran untuosamente sus hojas bajo las delicias del viento benefactor (\u00a1hace calor!), de encuentros casuales con animales salvajes. El Guaviare es un departamento salvaje, crudo, donde se vive con sombreros de ganadero mientras env\u00eda mensajes de whatsapp a su familia en Bogot\u00e1. Donde <a href=\"https:\/\/www.jcvignoli.com\/blog\/wp-content\/uploads\/guaviare-fleur.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright wp-image-2600 size-thumbnail\" src=\"https:\/\/www.jcvignoli.com\/blog\/wp-content\/uploads\/guaviare-fleur-150x150.jpg\" alt=\"Fleur du Guaviare\" width=\"150\" height=\"150\" \/><\/a>conocemos a los ancianos ermita\u00f1os solitarios que viven en islas o en el bosque, y delfines juguetones que buscan contacto con sus primos humanos. Toda esta abundante vida tiene lugar en la Serran\u00eda de la Lindosa, una cadena monta\u00f1osa tan poco conocida que <a href=\"https:\/\/fr.wikipedia.org\/wiki\/Special:Search?search=serrania+la+lindosa&amp;go=Go&amp;ns0=1&amp;ns100=1&amp;ns104=1\">no se puede encontrar en Wikipedia<\/a> (en el momento de la publicaci\u00f3n de este art\u00edculo). La Lindosa es una formaci\u00f3n geol\u00f3gica de origen Prec\u00e1mbrico (entre -4.5 mil millones \/ -500 millones de a\u00f1os) que ofrece a la mirada de los espectadores t\u00faneles masivos <a href=\"https:\/\/www.jcvignoli.com\/blog\/wp-content\/uploads\/tunnels-du-guaviare.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-2736 size-thumbnail\" src=\"https:\/\/www.jcvignoli.com\/blog\/wp-content\/uploads\/tunnels-du-guaviare-150x150.jpg\" alt=\"Tunnels du Guaviare\" width=\"150\" height=\"150\" \/><\/a>y tierra seca habitada por serpientes, rocas en equilibrio que desaf\u00edan la gravedad, rocas de un negro profundo y afilado, as\u00ed como \u00ab\u00a0pueblos de piedra\u00a0\u00bb, ciudades minerales de 3 mil millones de a\u00f1os de antig\u00fcedad, que forman carriles pavimentados con plantas \u00fanica, como la famosa flor del Guaviare, end\u00e9mica y \u00fanica de la regi\u00f3n. La Lindosa ocupa 12.000 hect\u00e1reas y constituye la base tan t\u00edpica del Guaviare. No est\u00e1 clasificado por la UNESCO, mientras que su hermana, la Serran\u00eda du Chiribiquette, lo est\u00e1 desde 2018. Sin embargo, el gobierno colombiano la ha declarado \u00e1rea protegida nacional.<\/p>\n<h2><span class=\"ez-toc-section\" id=\"Las_pinturas_rupestres_del_Guaviare\"><\/span>Las pinturas rupestres del Guaviare<span class=\"ez-toc-section-end\"><\/span><\/h2>\n<figure id=\"attachment_2721\" aria-describedby=\"caption-attachment-2721\" style=\"width: 150px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/www.jcvignoli.com\/blog\/wp-content\/uploads\/guaviare-nuevo-tolima-peintures-rupestres.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-2721 size-thumbnail\" src=\"https:\/\/www.jcvignoli.com\/blog\/wp-content\/uploads\/guaviare-nuevo-tolima-peintures-rupestres-150x150.jpg\" alt=\"Nuevo Tolima Peintures rupestres Guaviare\" width=\"150\" height=\"150\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-2721\" class=\"wp-caption-text\">Peintures rupestres de Nuevo Tolima<\/figcaption><\/figure>\n<p>Pero el Guaviare son tambi\u00e9n sus pinturas rupestres. Seg\u00fan el ministro de Cultura de Colombia, la Lindosa alberga la mayor concentraci\u00f3n de pinturas rupestres del mundo. A\u00fan queda mucho por descubrir, estamos hablando de 70.000 cuadros \u00fanicos en la regi\u00f3n. Pero la mayor\u00eda de los lugare\u00f1os lo dirigir\u00e1n a los espl\u00e9ndidos de Nuevo Tolima, de f\u00e1cil acceso desde San Jos\u00e9. Primero en motocicleta, luego seguido de una caminata corta de 30 minutos, no m\u00e1s. El camino ciertamente tambi\u00e9n data del Prec\u00e1mbrico, pero sigue siendo completamente transitable. Y la magia del lugar de Nuevo Tolima no deja indiferente a nadie. Vemos un muro cubierto de serpientes, formas geom\u00e9tricas, animales fant\u00e1sticos (o reales, seg\u00fan algunos arque\u00f3logos imaginativos) y humanos de dimensiones grotescas. Nos asombramos frente a pinturas de al menos doce mil a\u00f1os de antig\u00fcedad.<\/p>\n<h2><span class=\"ez-toc-section\" id=\"Volviendo_a_12000_anos_en_el_pasado_en_Cerro_Azul_y_Cerro_El_Raudal\"><\/span>Volviendo a 12.000 a\u00f1os en el pasado en Cerro Azul y Cerro El Raudal<span class=\"ez-toc-section-end\"><\/span><\/h2>\n<p>Sin embargo, hay al menos otras dos series de pinturas rupestres que son a\u00fan m\u00e1s extra\u00f1as, ya que poseen la magia de los cuentos nocturnos junto al fuego. Estas son las pinturas de Cerro El Raudal y Cerro Azul; son menos conocidos que Nuevo Tolima, pero mucho m\u00e1s interesantes. Son m\u00e1s modestos y solo se descubren despu\u00e9s de unos pocos esfuerzos medidos. Nada muy complicado, pero algunos encontrar\u00e1n la caminata aventurera. Y eso es bueno.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.jcvignoli.com\/blog\/wp-content\/uploads\/guaviare-elraudal-fleuve02.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-2700 size-thumbnail\" src=\"https:\/\/www.jcvignoli.com\/blog\/wp-content\/uploads\/guaviare-elraudal-fleuve02-150x150.jpg\" alt=\"Le fleuve du guaviare en colombie\" width=\"150\" height=\"150\" \/><\/a>El Raudal del Guayabero (los r\u00e1pidos del Guayabero) es un peque\u00f1o caser\u00edo de seis familias ubicado a hora y media de lancha r\u00e1pida de San Jos\u00e9, la capital del Guaviare. Se puede llegar en auto en una hora, pero ser\u00eda privarse de la visi\u00f3n de las majestuosas riberas, estas costas anegadas que se derrumban al observarlas, y \u00e1rboles con ra\u00edces a\u00e9reas que desafiar temporalmente las leyes de atracci\u00f3n de la Tierra. Los delfines te acompa\u00f1ar\u00e1n si tienes suerte y si no est\u00e1n demasiado ocupados persiguiendo su miseria.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.jcvignoli.com\/blog\/wp-content\/uploads\/Guaviare-elraudal-vue-fleuve.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright wp-image-2703 size-thumbnail\" src=\"https:\/\/www.jcvignoli.com\/blog\/wp-content\/uploads\/Guaviare-elraudal-vue-fleuve-150x150.jpg\" alt=\"Vue du fleuve depuis le mirador du Raudal\" width=\"150\" height=\"150\" \/><\/a>El R\u00edo Guayabero transporta embarcaciones a la manera amaz\u00f3nica, hecha de lentitud y aventuras visibles e invisibles. En mi caso, fue muy visible, ya que estuve dos horas atrapado en medio del r\u00edo con compa\u00f1eros en desgracia, todos sumidos en un banco de arena y tratando de empujar el fr\u00e1gil esquife que permanec\u00eda obstinadamente anclado. Momentos de risa y compartir con los lugare\u00f1os marcaron el \u00ab\u00a01-2 &#8230; empuje!\u00a0\u00bb As\u00ed es como enfrentamos la adversidad en toda Colombia, pero particularmente en Guaviare, donde la resiliencia de los habitantes es un desaf\u00edo vibrante para la guerrilla.<\/p>\n<h2 style=\"text-align: left;\"><span class=\"ez-toc-section\" id=\"Toda_una_vida_de_trabajo_cientifico_destruida_por_la_ciencia\"><\/span>Toda una vida de trabajo cient\u00edfico destruida por la ciencia<span class=\"ez-toc-section-end\"><\/span><\/h2>\n<figure id=\"attachment_2734\" aria-describedby=\"caption-attachment-2734\" style=\"width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"https:\/\/www.jcvignoli.com\/blog\/wp-content\/uploads\/guaviare-peintures-rupestres-cerro-el-raudal02.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-2734 size-medium\" src=\"https:\/\/www.jcvignoli.com\/blog\/wp-content\/uploads\/guaviare-peintures-rupestres-cerro-el-raudal02-300x225.jpg\" alt=\"Peintures rupestres du Cerro El Raudal du Guaviare\" width=\"300\" height=\"225\" srcset=\"https:\/\/www.jcvignoli.com\/blog\/wp-content\/uploads\/guaviare-peintures-rupestres-cerro-el-raudal02-300x225.jpg 300w, https:\/\/www.jcvignoli.com\/blog\/wp-content\/uploads\/guaviare-peintures-rupestres-cerro-el-raudal02-1024x768.jpg 1024w, https:\/\/www.jcvignoli.com\/blog\/wp-content\/uploads\/guaviare-peintures-rupestres-cerro-el-raudal02-768x576.jpg 768w, https:\/\/www.jcvignoli.com\/blog\/wp-content\/uploads\/guaviare-peintures-rupestres-cerro-el-raudal02-1536x1152.jpg 1536w, https:\/\/www.jcvignoli.com\/blog\/wp-content\/uploads\/guaviare-peintures-rupestres-cerro-el-raudal02-2048x1536.jpg 2048w, https:\/\/www.jcvignoli.com\/blog\/wp-content\/uploads\/guaviare-peintures-rupestres-cerro-el-raudal02-150x113.jpg 150w, https:\/\/www.jcvignoli.com\/blog\/wp-content\/uploads\/guaviare-peintures-rupestres-cerro-el-raudal02-167x125.jpg 167w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-2734\" class=\"wp-caption-text\">Peintures rupestre du Cerro El Raudal<\/figcaption><\/figure>\n<p>Luego llega con deleite el momento en el que atracamos en El Raudal, un peque\u00f1o caser\u00edo junto al r\u00edo, viviendo al ritmo de la pesca, delfines y martines pescadores. Mam\u00edferos y aves conviven en armon\u00eda gracias a la abundancia de peces, un man\u00e1 providencial que parece no agotarse nunca. El alojamiento est\u00e1 en ruinas, tomamos nuestras comidas en una terraza de concreto, no hay agua corriente, la comodidad es rudimentaria. Sin embargo, nadie viene a sucumbir a las delicias de Capoue du Raudal, y r\u00e1pidamente tomamos el camino hacia el cerro del Raudal. Una corta caminata de dos horas en un bosque espl\u00e9ndido le permite para <a href=\"https:\/\/www.jcvignoli.com\/blog\/wp-content\/uploads\/Guaviare-elraudal-perroquet.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright wp-image-2699 size-thumbnail\" src=\"https:\/\/www.jcvignoli.com\/blog\/wp-content\/uploads\/Guaviare-elraudal-perroquet-150x150.jpg\" alt=\"perroquet ara du Guaviare El Raudal\" width=\"150\" height=\"150\" \/><\/a>admirar la hermosa flora y fauna. Los jabal\u00edes bloquear\u00e1n el camino, los palmeras caminantes agitan la imaginaci\u00f3n y so\u00f1amos que se mueven una vez que se les da la espalda. Finalmente llegamos al sitio protegidos por un local, que puede actuar como gu\u00eda si lo desea. Adopt\u00f3 un guacamayo escarlata brillante, que fue herido a tiros hace d\u00e9cadas y ya no pod\u00eda volar. La cl\u00e1sica \u00f3smosis humana y animal en la regi\u00f3n amaz\u00f3nica es perfecta: el loro le da al Guaviarense una amistad al hombre solitario, quien le paga lo mismo a cambio.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.jcvignoli.com\/blog\/wp-content\/uploads\/guaviare-peintures-rupestres-cerro-el-raudal.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-2735 size-thumbnail\" src=\"https:\/\/www.jcvignoli.com\/blog\/wp-content\/uploads\/guaviare-peintures-rupestres-cerro-el-raudal-150x150.jpg\" alt=\"Peintures rupestres du Cerro El Raudal du Guaviare\" width=\"150\" height=\"150\" \/><\/a>Despu\u00e9s de una caminata muy corta, el turista finalmente se presenta frente a una gran pared blanca, cubierta con arte antiguo resplandeciente y llamando a la contemplaci\u00f3n. Se ofrecen escenas irreales al espectador, que trata de definir su significado lo mejor que puede. Los pictogramas de animales obsesionaron la mente del profesor Fernando Urbina, quien dedujo que se trataba de perros de guerra hispanos y que las pinturas datan de la \u00e9poca de la conquista europea. La dataci\u00f3n por carbono 14 revel\u00f3 hace unos a\u00f1os que las escenas fueron realizadas hace unos doce mil a\u00f1os, aplastando la obra de toda la vida del profesor colombiano. Ante el desastre, se niega a darse por vencido, y busca <a href=\"https:\/\/revistas.unal.edu.co\/index.php\/ensayo\/article\/view\/62026\">casar de manera imposible la teor\u00eda y los hechos<\/a>, postulando que las pinturas fueron realizadas en distintas \u00e9pocas. No se le puede culpar, sus d\u00e9cadas de trabajo sobre los perros de guerra hispanos fueron borradas por la arqueoqu\u00edmica en un an\u00e1lisis. Una vez satisfechos con el paisaje, continuamos la exploraci\u00f3n hasta llegar a un mirador, que permite contemplar el Guayabero y reflexionar sobre la vanidad humana.<\/p>\n<h2><span class=\"ez-toc-section\" id=\"Cuevas_y_chamanes\"><\/span>Cuevas y chamanes<span class=\"ez-toc-section-end\"><\/span><\/h2>\n<p><a href=\"https:\/\/www.jcvignoli.com\/blog\/wp-content\/uploads\/Guaviare-elraudal-peintures-rupestres-cerro-azul01.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-2707 size-thumbnail\" src=\"https:\/\/www.jcvignoli.com\/blog\/wp-content\/uploads\/Guaviare-elraudal-peintures-rupestres-cerro-azul01-150x150.jpg\" alt=\"Guaviare El Raudal peintures rupestres Cerro Azul\" width=\"150\" height=\"150\" \/><\/a> La segunda serie de pinturas rupestres es a\u00fan m\u00e1s cautivadora. Te hace seguir las huellas de la espiritualidad cham\u00e1nica, incluso si llegas al Cerro Azul en la parte trasera de una motocicleta, porque la distancia sigue siendo considerable. El camino que te lleva a tu tercer recorrido, despu\u00e9s de los de Nuevo Tolima y Cerro El Raudal, te impulsa hacia el coraz\u00f3n de la selva guaviarense. Algunos monos rojos y zopilotes (buitres) ser\u00e1n escuchados y quiz\u00e1s vistos a trav\u00e9s de los densos \u00e1rboles. Un gran n\u00famero de palmeras caminantes marcan el recorrido, y los rayos del sol luchan por atravesar el espeso bosque. Estamos en un lugar preservado, que te escucha cuando caminas con pasos ca\u00f3ticos e intenta bajo el esfuerzo que tu respiraci\u00f3n sea menos irregular. Pero si no me equivoco, el bosque deber\u00eda permitirle llegar a las pinturas rupestres de Cerro Azul, donde tendr\u00e1 tiempo para recuperar el aliento, aunque la calidad de los restos de artistas de \u00e9pocas pasadas eventualmente lo aislar\u00e1.<\/p>\n<p>Un muro blanquecino de unos quince metros ser\u00e1 tu primer contacto con estos antepasados \u200b\u200bde los que se sabe muy poco. Al igual que las otras paredes, sin embargo, est\u00e1 mucho mejor conservado. Las depredaciones locales o tur\u00edsticas a\u00fan no han comenzado a afectar la integridad de las pinturas, para nuestro mayor placer. La imaginaci\u00f3n desenfrenada se apodera de estas <a href=\"https:\/\/www.jcvignoli.com\/blog\/wp-content\/uploads\/Guaviare-elraudal-peintures-rupestres-cerro-azul-passage.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-2706 size-thumbnail alignright\" src=\"https:\/\/www.jcvignoli.com\/blog\/wp-content\/uploads\/Guaviare-elraudal-peintures-rupestres-cerro-azul-passage-150x150.jpg\" alt=\"Guaviare El Raudal peintures rupestres Cerro Azul passage\" width=\"150\" height=\"150\" \/><\/a>formas antropom\u00f3rficas vagamente batracios, formas geom\u00e9tricas regulares que pueden significar campos agr\u00edcolas as\u00ed como las estrellas en el cielo. Notamos lo que pensamos que son aves de cuello alargado y muchos animales que debieron poblar el bosque primario de nuestros antepasados. Y all\u00ed, con un poco de atenci\u00f3n, surge un extra\u00f1o dibujo, con una especie de animal que parece caer en una trampa; por decir lo menos, fue mi interpretaci\u00f3n muy personal. Esta aqu\u00ed que mi gu\u00eda me cuente una historia fascinante, la del \u00faltimo nativo que vivi\u00f3 en las cercan\u00edas de Cerro Azul. Poco despu\u00e9s de descubrir el lugar, este nativo ech\u00f3 un vistazo a este cuadro aparentemente inofensivo. Despu\u00e9s de una cuidadosa consideraci\u00f3n, provoc\u00f3 la risa de los lugare\u00f1os colombianos cuando afirm\u00f3 que deb\u00eda existir una cueva en la cima, lo que condujo a una nueva serie de pinturas. Nadie hab\u00eda visto jam\u00e1s una cueva as\u00ed, hasta que&#8230; se descubri\u00f3 una cueva. El nativo ten\u00eda raz\u00f3n, pero la raz\u00f3n por s\u00ed sola no puede explicar por qu\u00e9.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.jcvignoli.com\/blog\/wp-content\/uploads\/guaviare-el-raudal-peintures-rupestres-cerro-azul-grotte.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-2750 size-thumbnail\" src=\"https:\/\/www.jcvignoli.com\/blog\/wp-content\/uploads\/guaviare-el-raudal-peintures-rupestres-cerro-azul-grotte-150x150.jpg\" alt=\"Grotte de Cerro Azul d'El Raudal du Guaviare\" width=\"150\" height=\"150\" \/><\/a>A la cueva escondida se llega despu\u00e9s de unas acrobacias realizadas con cuerdas, y completa el viaje inici\u00e1tico del visitante. Ninguna luz atraviesa la roca y el \u00fanico amigo leal que evita que tropiece en la oscuridad es su linterna. El camino es largo, y uno se pregunta cu\u00e1nto tiempo tuvieron que vagar los viejos artistas para encontrar la salida, porque es un verdadero laberinto donde uno se pierde incluso con la luz que llega de la modernidad. . Un descanso con todas las luces apagadas es fundamental en el centro del campo, para escuchar con tranquilidad a los murci\u00e9lagos que vuelan en todas direcciones. Cuenta la leyenda que los Nukaks, uno de los \u00faltimos pueblos cazadores-recolectores de Colombia, se niegan a entrar en la cueva. Uno de sus chamanes se habr\u00eda puesto en contacto con el guardi\u00e1n de la cueva, quien les habr\u00eda negado permanentemente el acceso debido a una curiosa disputa entre esp\u00edritus rivales. Reanudamos nuestro camino, esperando que el guardi\u00e1n no nos tome por un Nukak, especialmente porque ser\u00e1 necesario hacer malabares con las cuerdas para bajar.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.jcvignoli.com\/blog\/wp-content\/uploads\/guaviare-el-raudal-peintures-rupestres-cerro-azul-2e-niveau.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright wp-image-2748 size-thumbnail\" src=\"https:\/\/www.jcvignoli.com\/blog\/wp-content\/uploads\/guaviare-el-raudal-peintures-rupestres-cerro-azul-2e-niveau-150x150.jpg\" alt=\"Peintures de mains 2e niveau Cerro Azul Guaviare\" width=\"150\" height=\"150\" \/><\/a>Una vez atravesada la cueva y buscando encontrar la verdadera luz del sol, llegamos al segundo nivel de Cerro Azul. Esperamos que despu\u00e9s de todos los obst\u00e1culos f\u00edsicos y espirituales, el espect\u00e1culo sea de calidad. Desafortunadamente, muchas pinturas no resistieron bien los elementos. A pesar del cierto inter\u00e9s de muchos pictogramas, hay que reconocer que las pinturas rupestres como las teor\u00edas arqueol\u00f3gicas no resisten el paso del tiempo y que, quiz\u00e1s, el viaje cuenta m\u00e1s que el destino. Sin embargo, hay una serie de formas geom\u00e9tricas, antropom\u00f3rficas, animales y &#8230; muy curiosas de manos, \u00a1en gran n\u00famero! Solo queda admirar la espl\u00e9ndida vista panor\u00e1mica desde el tercer nivel y regresar a Raudal.<\/p>\n<h2><span class=\"ez-toc-section\" id=\"Es_bueno_hablar_de_eso_mejor_visitar\"><\/span>Es bueno hablar de eso, mejor visitar<span class=\"ez-toc-section-end\"><\/span><\/h2>\n<p>Pronto, el departamento de Guaviare se convertir\u00e1 en un punto de acceso tur\u00edstico en Colombia. Las infraestructuras actuales son insuficientes para acoger el turismo \u00ab\u00a0cl\u00e1sico\u00a0\u00bb. Pero si quieres disfrutar de la naturaleza cruda, habitantes a\u00fan preservados de los vicios de la modernidad y est\u00e1s dispuesto a sufrir los dolores de la falta de ella, tu coraz\u00f3n de explorador te lo agradecer\u00e1. Aventuras y mil descubrimientos se esconden detr\u00e1s de cada arroyo, el viento sopla un canto de conquista, ser\u00eda una pena perderse una de las regiones m\u00e1s hermosas de Colombia.<\/p>\n<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Super article!\" data-post-id=\"4970\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n                <\/a>\r\n    <span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">0    <\/span>\r\n<\/div><div class=\"pld-dislike-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-dislike-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Pas terrible...\" data-post-id=\"4970\" data-trigger-type=\"dislike\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-down\"><\/i>\r\n                <\/a>\r\n    <span class=\"pld-dislike-count-wrap pld-count-wrap\">0<\/span>\r\n<\/div><\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Si nunca ha o\u00eddo hablar del Departamento de Guaviare en Colombia, no se culpe. Que yo sepa, no hay ninguna agencia de viajes que incluya esta regi\u00f3n en su men\u00fa, ya que todav\u00eda tiene una reputaci\u00f3n sombr\u00eda. Los colombianos lo temen, resultado de cincuenta a\u00f1os de guerra civil. Y en parte tienen raz\u00f3n, porque hay [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":2734,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"ocean_post_layout":"","ocean_both_sidebars_style":"","ocean_both_sidebars_content_width":0,"ocean_both_sidebars_sidebars_width":0,"ocean_sidebar":"0","ocean_second_sidebar":"0","ocean_disable_margins":"enable","ocean_add_body_class":"","ocean_shortcode_before_top_bar":"","ocean_shortcode_after_top_bar":"","ocean_shortcode_before_header":"","ocean_shortcode_after_header":"","ocean_has_shortcode":"","ocean_shortcode_after_title":"","ocean_shortcode_before_footer_widgets":"","ocean_shortcode_after_footer_widgets":"","ocean_shortcode_before_footer_bottom":"","ocean_shortcode_after_footer_bottom":"","ocean_display_top_bar":"default","ocean_display_header":"default","ocean_header_style":"","ocean_center_header_left_menu":"0","ocean_custom_header_template":"0","ocean_custom_logo":0,"ocean_custom_retina_logo":0,"ocean_custom_logo_max_width":0,"ocean_custom_logo_tablet_max_width":0,"ocean_custom_logo_mobile_max_width":0,"ocean_custom_logo_max_height":0,"ocean_custom_logo_tablet_max_height":0,"ocean_custom_logo_mobile_max_height":0,"ocean_header_custom_menu":"0","ocean_menu_typo_font_family":"0","ocean_menu_typo_font_subset":"","ocean_menu_typo_font_size":0,"ocean_menu_typo_font_size_tablet":0,"ocean_menu_typo_font_size_mobile":0,"ocean_menu_typo_font_size_unit":"px","ocean_menu_typo_font_weight":"","ocean_menu_typo_font_weight_tablet":"","ocean_menu_typo_font_weight_mobile":"","ocean_menu_typo_transform":"","ocean_menu_typo_transform_tablet":"","ocean_menu_typo_transform_mobile":"","ocean_menu_typo_line_height":0,"ocean_menu_typo_line_height_tablet":0,"ocean_menu_typo_line_height_mobile":0,"ocean_menu_typo_line_height_unit":"","ocean_menu_typo_spacing":0,"ocean_menu_typo_spacing_tablet":0,"ocean_menu_typo_spacing_mobile":0,"ocean_menu_typo_spacing_unit":"","ocean_menu_link_color":"","ocean_menu_link_color_hover":"","ocean_menu_link_color_active":"","ocean_menu_link_background":"","ocean_menu_link_hover_background":"","ocean_menu_link_active_background":"","ocean_menu_social_links_bg":"","ocean_menu_social_hover_links_bg":"","ocean_menu_social_links_color":"","ocean_menu_social_hover_links_color":"","ocean_disable_title":"default","ocean_disable_heading":"default","ocean_post_title":"","ocean_post_subheading":"","ocean_post_title_style":"","ocean_post_title_background_color":"","ocean_post_title_background":0,"ocean_post_title_bg_image_position":"","ocean_post_title_bg_image_attachment":"","ocean_post_title_bg_image_repeat":"","ocean_post_title_bg_image_size":"","ocean_post_title_height":0,"ocean_post_title_bg_overlay":0.5,"ocean_post_title_bg_overlay_color":"","ocean_disable_breadcrumbs":"default","ocean_breadcrumbs_color":"","ocean_breadcrumbs_separator_color":"","ocean_breadcrumbs_links_color":"","ocean_breadcrumbs_links_hover_color":"","ocean_display_footer_widgets":"default","ocean_display_footer_bottom":"default","ocean_custom_footer_template":"0","ocean_post_oembed":"","ocean_post_self_hosted_media":"","ocean_post_video_embed":"","ocean_link_format":"","ocean_link_format_target":"self","ocean_quote_format":"","ocean_quote_format_link":"post","ocean_gallery_link_images":"off","ocean_gallery_id":[],"footnotes":""},"categories":[3782,3784,3786],"tags":[4592,4594,4602],"class_list":["post-4970","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-arqueologia","category-articulos","category-viajes","tag-colombia-es","tag-el-raudal-es","tag-pinturas-rupestres","entry","has-media"],"aioseo_notices":[],"language":"es","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.jcvignoli.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4970","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.jcvignoli.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.jcvignoli.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.jcvignoli.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.jcvignoli.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4970"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.jcvignoli.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4970\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4981,"href":"https:\/\/www.jcvignoli.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4970\/revisions\/4981"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.jcvignoli.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2734"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.jcvignoli.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4970"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.jcvignoli.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4970"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.jcvignoli.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4970"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}